Tres días de convivencia, deporte y adrenalina en el corazón de La Manchuela, Alcalá del Júcar (Albacete).
Un año más, el Club Adenow celebró su tradicional convivencia anual, y en esta ocasión el destino elegido fue la pintoresca localidad de Alcalá del Júcar. Durante los días 21, 22 y 23 de noviembre, los cerca de 60 participantes en esta convivencia, demostraron su pasión por el deporte y la naturaleza.
fotos adenow
El denominador común de la escapada fue el frío. Las bajas temperaturas de finales de noviembre pusieron a prueba la resistencia de los participantes, pero no consiguieron deslucir el ambicioso programa de actividades. El Club Adenow, fiel a su espíritu de deporte en la naturaleza y alta intensidad, diseñó unas jornadas centradas en la aventura y el contacto con la naturaleza.
Las actividades estrella de este año fueron el senderismo, barranquismo, bicicleta por montaña o el descenso en rafting.
La jornada del sábado se segmentó en varios grupos para abordar diferentes disciplinas. Mientras unos se aventuraban en el barranquismo por los increíbles cauces del barranco Mingo Andrés y Tranco del Lobo, otros optaron por el senderismo para explorar los impresionantes alrededores de la zona. Un tercer grupo desafió los caminos y cuestas con sus bicicletas de montaña, disfrutando de las rutas que ofrece este entorno natural.
El punto álgido y la gran sorpresa de la convivencia llegó el domingo: el descenso en rafting por las aguas vivas del Río Cabriel. A pesar del frío matinal y las gélidas aguas, esta actividad fue, posiblemente, la más divertida y memorable del encuentro. La adrenalina de descender los rápidos y la camaradería a bordo de las balsas crearon un ambiente de risas inolvidable. La experiencia se llevó a cabo de la mano de la empresa local Multiaventura Los Olivos, garantizando la seguridad y profesionalidad en el río. 
Alcalá del Júcar no solo sirvió como base de operaciones, sino como un protagonista más de la convivencia. Declarada Conjunto Histórico-Artístico, esta joya manchega se asienta sobre una hoz del río Júcar, con su espectacular castillo dominando el paisaje y sus casas cueva excavadas en la roca.
El entorno de Alcalá del Júcar, es un paraíso para el deporte de aventura y un ejemplo de respeto al medio ambiente. La rica biodiversidad y la necesidad de proteger un espacio natural de gran valor, recalcan la importancia de practicar el deporte con una profunda conciencia ecológica. El club Adenow, al elegir estos parajes, no solo disfrutan de la naturaleza, sino que promueven un modelo de turismo activo y sostenible, siempre bajo la premisa del deporte federado y la práctica responsable.
La convivencia anual del Club Adenow ha sido, un año más, un éxito rotundo, dejando claro que para su socios, ni el frío ni los desafíos son suficientes para frenar la pasión por la aventura y la naturaleza.

 


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